Para quienes disfrutan del vino, de su historia, aroma, color y del paisaje que lo acoge, diseñar un viaje alrededor de las bodegas y regiones vinícolas es una experiencia enriquecedora. No es solo catar, sino conocer el terroir, la cultura, el proceso y la gente detrás de cada copa. A continuación te presento una guía para planificar un viaje vinícola, con rutas sugeridas, consejos prácticos y todo lo que necesitas para disfrutarlo al máximo.
Regiones vinícolas imperdibles
Aquí están algunas de las regiones más recomendadas para un viaje de vino:
Valle de Guadalupe, México
Una región vinícola emergente en América Latina, que aparece en rankings de mejores regiones vinícolas del mundo. Ideal para combinar vino con mar y desierto, y con un ambiente más relajado que las grandes zonas tradicionales.

Valle de Douro, Portugal
Esta región al norte de Portugal es ya clásica pero sigue siendo una joya para amantes del vino: vinos de Oporto, paisajes de viñedos en terrazas y ríos que serpentean entre colinas.

Mendoza, Argentina
En Sudamérica, esta zona es sinónimo de Malbec. Ofrece bodegas de gran tamaño, pero también pequeñas fincas familiares, montañas de fondo y ambiente de estancia aprés-vino.

Ruta del Vino del Penedès, España
Cerca de Barcelona, esta ruta permite visitar casi 70 bodegas, combinar vinos y gastronomía local, y pasar la noche en entornos tranquilos.
Alsacia, Francia
Una de las rutas más pintorescas de Europa, con pueblos de entramado de madera, castillos medievales y bodegas donde el Riesling y el Gewürztraminer son protagonistas.

Rutas sugeridas
Para que tu viaje tenga estructura, aquí van algunas rutas que puedes adaptar:
Ruta 1: Europa clásica de vino
Por ejemplo, combinar Alsacia (Francia) → Penedès (España) → Douro (Portugal). Esto te lleva a través de culturas distintas, tipos de vino distintos, y paisajes variados.
Ruta 2: Nuevo mundo vinícola
Mendoza (Argentina) como base, quizá añadiendo Chile (Valle de Colchagua) o Sudáfrica (Cape Winelands) para contrastar estilos y climas.
Ruta 3: Escapada corta desde España
Desde Barcelona a Penedès o al Empordà (Cataluña) para dos o tres días centrados en vino, gastronomía, bodegas boutique y paisaje relajado.
Cómo planificar tu viaje vinícola
Para que la experiencia sea rica y sin sobresaltos:
- Define cuántos días tienes: Si solo tienes fin de semana, elige una región cercana; para 7-10 días, puedes combinar dos regiones.
- Selecciona el tipo de vino que te interesa: vino tinto robusto, blanco elegante, espumosos, estilos locales. Esto te ayuda a elegir región.
- Reserva con antelación las visitas a bodegas: muchas requieren cita y algunas tienen plazas limitadas para catas guiadas.
- Considera el transporte: Al visitar bodegas, es mejor contratar conductor, hacer grupo, o elegir alojamiento dentro del viñedo para no preocupar por conducir.
- Hospedaje en entornos vinícolas: Muchas bodegas ofrecen alojamientos dentro o cercanos; esto añade valor al viaje.
- Combina vino con gastronomía local: Las bodegas muchas veces ofrecen maridajes y menús especiales.
- Lleva el equipo adecuado: aunque no vayas a embotellar, es útil tener una maleta para vinos, protección para botellas, etc.
- Sé consciente del ritmo: No visites demasiadas bodegas en un día; disfruta cada una, haz pausa, charla con los enólogos, absorbe el paisaje.
Consejos específicos para disfrutar al máximo
- Lleva libreta o app donde apuntar vinos que te gustan, bodega, añada, notas de cata.
- Compra algunas botellas “edición para turistas” para recordar el viaje.
- Pregunta por vino de producción limitada que solo se vende en la bodega.
- Visita viñedos en diferentes momentos del día (mañana, tarde) para ver cómo cambia la luz y la atmósfera.
- Respeta las normas de la bodega: muchas zonas no permiten beber sin pagar, preguntar antes.
- Si viajas con poco tiempo, elige una “ruta guiada” ya establecida para tener lo mejor sin complicarte.
